Cactus: un paisaje en tu maceta

FUENTE: www.losandes.com.ar

Para pensar un jardín no es necesario contar con un gran parque. Basta con la imaginación y el buen gusto.

El arte está en todos lados. Incluso en las macetas del hogar. Esto es lo que demuestran la Licenciada en Letras, Graciela Andrade y el artesano Luis Herrerías. Ellos son dos verdaderos enamorados de los cactus y del diseño.


Un amor que nació en Estados Unidos y que los llevó a involucrarse con el mundo vegetal. Forman así parte de una nueva tendencia que se consolida cada vez más en la provincia: la de cultivar plantas que coinciden con las características de nuestra tierra, en este caso porque consumen poca agua.

“Cuando viajé a California vi muchos jardines con conceptos ecológicos. Diseñados con plantas del lugar, yuyos y demás. En Los Ángeles me encontré con esculturas hechas con plantas”, comienza su relato Graciela Andrade, y Luis coincide.

El amor fue a primera vista y, como sucede en estos casos, ya no hubo vuelta atrás.
Esta profesora y el artesano decidieron que su forma de ver el arte mucho tendría que ver con los cactus y ‘suculentas’. Así de sencillo. Arte natural, el más ecológico de todos.

Porque las plantas valen la pena ser vistas y porque la naturaleza da cátedra en colores. Así fue que Graciela Andrade se especializó en el país del Norte con un colombiano que estaba por allí, experto en jardines ecológicos.

Con nuevos conocimientos adquiridos Graciela llegó a Rivadavia, Mendoza. Allí la esperaba Luis Herrerías, dispuesto a colaborar con sus prodigiosas manos de artesano del metal. La mezcla funcionó. Este par no sólo plantó cactus sino que además inició una tendencia muy nueva: la de crear el diseño de un jardín entero pero en una maceta. Lo mismo pasó con las esculturas realizadas totalmente con elementos de la naturaleza.

“El jardín ecológico es un diseño de paisaje que se hace en una maceta. Ese mismo diseño se puede extender a un jardín. La combinación de las plantas debe ser precisa porque no todas tienen el mismo riego”, enseñan Graciela y Luis.

Sorpresa da cuando estos dos expertos cuentan que el cactus no es parte del paisaje del llano mendocino. En efecto, en la provincia, los cactus salvajes llevan nombres aborígenes y crecen en las alturas.

“Los cactus locales no se pueden traer al llano. Por eso se usan especies sudamericanas. Así en cada maceta en realidad hay un viaje por Latinoamérica”, aseguran estos amantes de las plantas xerófilas.

Sin muchos cuidados

Otra de las ventajas de cultivar cactus es que se trata de plantas con pocos cuidados. Eso no quiere decir que se puedan abandonar a su suerte. Hay algunos puntos que vale la pena considerar, y que aclararon Andrade y Herrerías:

Riego. Son poco consumidoras de agua. Las macetas se deben regar cada 15 días en primavera o verano, y una vez por mes en el otoño e invierno. Un dato importante es girarlas cada tanto. Cuidado con el exceso de agua ya que los cactus tienden a pudrirse por el ataque de los hongos.

En el interior. Adentro de los hogares, los cactus precisan de mucha luz. Si la calefacción es muy fuerte es bueno revisar la tierra y evitar que esté demasiado seca. En este caso hay que regar más.

El mejor momento del día. Para hidratar a las plantas hay que considerar la mañana o el atardecer.

Piedras milagrosas. Los cactus deben tener pequeñas piedras a su alrededor ya que éstas funcionan como aislante térmico y mantienen un buen nivel de humedad.

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