Saltamontes: una sesión de paciencia y macro
Hoy comparto una nueva sesión de fotografía macro de naturaleza, esta vez protagonizada por un saltamontes. Cuando el sujeto es un insecto vivo, el margen de maniobra suele ser mínimo — un movimiento en falso y sales saltando de tu campo de visión en menos de un segundo. Pero este ejemplar fue, para mi sorpresa, un modelo excepcionalmente paciente. Y eso, en fotografía macro, se agradece como pocas cosas.
Datos de la toma y equipo
- Cámara: Canon EOS R7
- Objetivo: Canon RF 85mm f/2 Macro IS STM
- Velocidad de obturación: 1/750 s
Cómo es un saltamontes por dentro (y por fuera)
Los saltamontes pertenecen al orden Orthoptera, y la mayoría de los que nos encontramos por aquí son de la familia Acrididae. Lo primero que llama la atención al fotografiarlos de cerca es su diseño: parecen construidos expresamente para saltar. El cuerpo es robusto y alargado, con tonos marrones, verdes o amarillentos que le permiten camuflarse entre la vegetación con una eficacia asombrosa — más de una vez he tardado varios minutos en volver a localizar uno que «se había vuelto invisible» a medio metro de mí.
Las patas traseras son la parte más espectacular: enormes, musculadas, diseñadas exclusivamente para propulsarlo lejos de cualquier peligro. De hecho, de un solo salto puede recorrer hasta 20 veces la longitud de su propio cuerpo — algo que, cuando lo tienes a un palmo del objetivo, aprendes a respetar rápidamente.
Aunque dependen sobre todo del salto para escapar, muchas especies también vuelan distancias cortas cuando la situación lo requiere. Sus antenas son cortas y rígidas, lo que los distingue a simple vista de sus primos los grillos, que las llevan mucho más largas. Y su boca, de tipo masticador, está perfectamente adaptada para alimentarse de hojas y tallos.
Dónde encontrarlos
Son habitantes habituales de zonas secas, prados con hierba alta y claros de bosque, aunque también aparecen con frecuencia en campos de cultivo. Los encontrarás en casi cualquier continente, pero es en las regiones templadas y tropicales donde alcanzan su mayor diversidad.
Un par de curiosidades que descubrí investigando
Bajo ciertas condiciones de densidad de población, algunas especies entran en una fase «gregaria» y forman enjambres migratorios capaces de causar auténticos estragos en cultivos — el origen de las plagas de langosta que tanto se han temido históricamente.
También «cantan»: producen su característico sonido frotando la cara interna de las patas traseras contra las venas rugosas de las alas o el abdomen, una técnica llamada estridulación.
Saltamontes al posado
Morfología del saltamontes










