El insecto de la imagen es una cigarra (también conocida como chicharra), perteneciente a la familia de los cicádidos (Cicadidae), de la especie Cicada orni (cigarra común).
La banda sonora de mi hogar.
Aceptémoslo, a veces nos desespera un poco. Estás intentando echar la siesta perfecta en pleno julio y ahí está: el sonido ininterrumpido de este insecto, una cigarra.
Pero no pude resistirme, me ha dado la oportunidad de realizar algunas fotografías, un momentos de tranquilidad me ha servido para congelar el tiempo para capturar este retrato de uno de nuestros “músicos” veraniegos. Esta es una cigarra común (Cicada orni), y aunque su zumbido a veces nos ponga a prueba, su historia es realmente increíble.
Imagínate pasar años viviendo en túneles bajo tierra, comiendo raíces… y luego emerger al mundo, mudarte a adulto y tener solo unas pocas semanas para vivir la vida “a todo volumen”.
¡Eso es una vida de contrastes!
Lo que escuchas es su manera de llamar a la “pareja ideal”. Y lo hacen usando una especie de tambor interno en su abdomen, los tímbalos. Son unos verdaderos expertos en ingeniería acústica a microescala. No pican ni muerden, solo viven su verano intensamente.
Me sorprendió la como es común al hacer fotos a un insectos, sus alas y esos ojos que parecen guardarnos un secreto. Detrás de ese sonido tan familiar hay un ser lleno de detalles.
Me encantaría saber: ¿eres de los que aman u odian el sonido de las cigarras? ¡Déjamelo saber aquí abajo!



