La llegada de los cactus y suculentas a Europa: Historia y curiosidades
A finales del siglo XV, tras el descubrimiento de América, numerosos navegantes zarparon desde puertos europeos hacia las Indias Occidentales en busca de nuevas rutas comerciales para importar tabaco, oro, especias y otras mercancías valiosas. Estos viajes de exploración no solo transformaron el comercio, sino que permitieron la llegada a Europa de numerosas plantas que despertaron un enorme interés entre los naturalistas de la época.
Los primeros ejemplares traídos de América y África
Se sostiene que Cristóbal Colón introdujo los primeros cactus en el viejo continente al llevar a España algunos ejemplares de Opuntia (conocidos popularmente como nopales o chumberas) y de Melocactus.
Por otro lado, los navegantes portugueses como Vasco da Gama y Bartolomeu Dias contribuyeron a la introducción en Europa de diversas plantas suculentas africanas (como Haworthia, Gasteria o Aloe), las cuales recolectaban en sus expediciones bordeando las costas del continente africano.

Curiosidades e interés de las élites europeas
Con el paso del tiempo, los jardines botánicos del viejo continente comenzaron a enriquecerse con estas especies exóticas que, en un principio, fueron contempladas con asombro y calificadas casi como «monstruosidades vegetales».
Como curiosidad histórica, a finales del siglo XVI, en el jardín del obispo de Eichstätt (Alemania), un cactus Opuntia de dimensiones excepcionales se mantenía encerrado tras una jaula de gruesas barras de hierro, casi como si se tratara de una fiera salvaje.
Estas plantas no tardaron en convertirse en objeto de deseo entre monarcas y nobles. Un claro ejemplo de esta fiebre botánica fueron los invernaderos del Real Jardín Botánico de Kew (Royal Botanic Gardens, Kew) en Londres, que alcanzaron gran fama gracias a un público apasionado dispuesto a desembolsar importantes sumas de dinero por conseguir al menos uno de estos ejemplares.
Clasificación botánica y evolución de la nomenclatura
Durante los siglos XVII y XVIII, los jardines botánicos se multiplicaron por toda Europa. Esto intensificó el estudio de estas familias botánicas y dio lugar a los primeros intentos formales de clasificación.
Entre las obras de clasificación taxonómica más relevantes destacan:
- The Cactaceae: monumental obra publicada en cuatro volúmenes por los botánicos estadounidenses Nathaniel L. Britton y Joseph N. Rose entre 1919 y 1923.
- El tratado de Curt Backeberg: una obra de seis volúmenes escrita por este reconocido botánico alemán, pilar fundamental en la sistemática de los cactus durante el siglo XX.
Con el transcurso del tiempo, la clasificación de la familia Cactaceae ha sido sumamente dinámica. Incluso hoy en día, los avances en estudios genéticos y filogenéticos continúan aportando variaciones en su nomenclatura y conduciendo a apasionantes descubrimientos dentro de la botánica moderna.

Fuente bibliográfica: Della Beffa, M. T. (2008). Piante Grasse: conoscere, riconoscere e coltivare tutte le cactacee e le succulente più diffuse. Novara, Italia: Editorial De Agostini. (Traducción y adaptación al español por Elsahuaro).








